Vuelos Mi halcón levantó vuelo en tus pupilas, se remontó hasta el Serengueti voló lejos, sobre el Pacífico, el bosque lluvioso y las llanuras de Yellowstone; posó su garras en la cima de un majestuoso Secuoya, dió vueltas en el aire, volvió a casa, respiró el oxígeno alto de los Tepúes, Los Médanos y el Pico Espejo. Visitó los templos antiguos de Asia y conoció las culturas milenarias. Aprendió. En las alturas levantó súplicas y oraciones a Dios. Mi halcón vivió. Sobrevoló el Himalaya y respiro plenitud. Realizó quince o más viajes, quizá fueron veintiocho, pero un día inesperado cerraste tus ojos, tus pupilas se dilataron y sus alas se encontraron heridas durante el vuelo. Cayó sobre una roca en las montañas de Sebastopol, y ante tu insistente parpadeo, él agoniza. Yo muerdo un lamento: ¡He perdido mi halcón! Y destierro una súplica: “Cierra tus ojos o regálame una lágrima. Pues se han ido mis aires de p...
de horas minutos y segundos horas de cada día sublimes segundos, minuto creador llenas y rebosas perfecto de piedra por gracia esencia gramatical tú eternamente celestial iris, montaña resguardada. tenue horas sublimes llenas de esencia celestial, de segundos y piedra gramatical, iris cada minuto rebosas por tu montaña día creador perfecto, gracia eternamente resguardada. un poema noble anhelado eres quizá desafío poco comprensible despreciable deseable aunque finito cuando duradero. eres un anhelado desafío despreciable, finito poema, eres poco deseable cuando noble, quizá comprensible aunque duradero. Melvin Quintero
Súplica A veces sueño cosas la razón no la comprendo porque cuando estoy durmiendo parece haber una fosa un abismo interminable por medio del cual camino errante y con desatino sobre un terreno inestable me encuentro como perdido llorando mis soledades anhelando las verdades de alguien quien ha mentido. Andando a través de un valle en el sueño está destruido su aire se ha diluido por el aceite en sus calles observo los manantiales y siento caer la lluvia sobre mis pasos con furia ahogando mis vanidades ahogando todo el silencio ante profundos pesares deseo oír los cantares mientras habito el misterio allí entre sonrisas lúdicas ando y me desconozco aunque hago versos son pocos me visto de duda y túnica al volver de la travesía con cadencia y melancolía transformo mi verso en en súplica. ¿Cuál será mi porvenir, cuando por sana decisión natural, sea yo entregado al sueño eterno para carcomer mis carnes y hacer...