Rutinas de Dios



Rutinas de Dios


Las rutinas de Dios difieren, ligeramente, de las
rutinas humanas... son de eterno alcance, poseen
un propósito intrínseco y su particular esencia es el
amor. Por esta razón siempre me acerco a su
presencia en actos de fe y ofreciendo acción de
gracias por haberme permitido acceder a su santa
palabra. Aun cuando me reconozco un ser humano
corriente dentro de su pueblo, el cual es
simplemente inmenso.
Las rutinas de Dios son sencillamente inescrutables,
nuestro alcance finito difícilmente pueda definirlas.
Nuestra visión aunque amplia no ha logrado dar
forma, con palabras humanas, a tan inenarrables
labores de naturaleza divina, cuyo contacto
empírico puede, tal vez, hacer comprender.
Imagino el día a día de Dios verdaderamente
incomparable al de un ser humano pues para
nosotros el tiempo sucede, sin embargo Dios es
tiempo en esencia.
Ahora logro comprender a quienes anhelan
entregar su tiempo a Dios, a través de la vida
devocional, las alabanzas, las adoraciones; son
aquellas personas quienes han elevado su corazón,
su mente, su alma, su sentir y su experiencia a la
búsqueda de Dios con este enfoque eterno,
sabiendo el fruto de la perseverancia en sus
caminos, es decir la eternidad, y como es de
suponer un vivir profundamente distinto al
presente. Tal vez de la misma manera nuestro
sentido y sentir sean otros, nuestro mirar, nuestra
comprensión; nuestra esencia pasará a ser otra, de
acuerdo a la voluntad de nuestro creador.


Melvin Quintero

Entradas más populares de este blog

Vuelos

de horas minutos y segundos

Súplica