Poetisa
Poetisa
Una mujer poeta
es una fémina asombrosa
su cantar es profundo
como el latido de la estrella
sus inicios y finales
cargan el duro peso del sentimiento
de color estela
y su sangre no fluctúa incesante
porque es el transporte de un hálito
como de concepción a cada paso
un hálito de creación.
Una mujer poeta es cualquier ente
y cualquier ser a su antojo.
Ella siente más
porque su endotelio es de cristal
y sus pupilas son agua del paraíso.
Una mujer poeta es
la revelación divina,
la semilla y la flor,
y si la flor es desierto
es también desierto,
y el brillo evocado
en su plena y vasta hermosura.
Una mujer poeta concibe del aire,
de la idea,
del verso
y alumbra.
Debe oírsele
porque ha venido a darnos luz
En su alma habitan contemplaciones
cubiertas de esperanza
y de azul,
adornadas de piedra volcánica,
esplendidas
como su sonrisa.
Habita también un sentir
cálido al latido,
está adornada de belleza,
es glamorosa
y elegante;
es dama.
Su nombre me lo explica
inundado por el
soplo idílico de
sentimientos.
Le rodea un palmo y cantares
como serafines danzando
confiesan
admirar su belleza.
Melvin Quintero