Ofrenda
Ofrenda
Luego del recuerdo
acaece el sentimiento
y la vida da vueltas,
y viaja
en tu sentir,
en tu agonía
se transporta hasta aquel hosco lugar,
donde fui extranjero,
y me tuvieron por desconocido
en el cual fui sólo un oyente.
Allí caminé con mis manos
y mis días se hicieron sombra,
en aquel lugar lloré y me hice piedra.
Luego del recuerdo no hay más llanto
sucede entonces el grato atardecer
y un encuentro inexplicable se hace carne.
Habito el sitio anhelado
cuando estuve en tinieblas
porque aquí la luz me visita
y habita mis refugios.
En este sitio confieso y comparto,
me hago ágil
olvido mis soledades.
Aquí soy agradecido,
alzo mi voz en tu nombre
y te doy la bienvenida
ofreciéndote mis versos, mis noches,
mis días, mis ocasos,
mi pintura y mis trazos
la inspiración en mis canciones.
Te ofrezco un reflejo
y mis manos bajo las mareas,
un poco de polen,
botones y madrigales,
una verde montaña
hebras,
una caja de parvos
y actos en mi sangre
de mi vida son estas las mejores posesiones,
eso te ofrezco:
actos.
Melvin Quintero