II
II
Palabra, en ti me refugio
con amor
evitando el temor a mis propias soledades
pues allí me muestras tus reflejos
tus heridas y cicatrices
me formas
-me deshaces-
hieres mi mejilla
me otorgas el descanso,
en tus pupilas me desvelo,
viajo hasta perderme y ahogar mis albores
en un puñado de arena marina profunda...
Melvin Quintero