Despropósito



Despropósito


En este abismo comparo guijarros y lumbres
intentando construir -reconstruir- un cantar.
Como un eremita
estoy diluido entre la gente
de todos lugares
quienes viven simplemente,
simplemente viven, sobre-viven.
Yo más bien no vivo
sino muero a cada instante
y resucito.
No existe cadencia
o melodía adecuada,
me abandono al desconocimiento.
Dejo de ser,
dejo de existir.
Es una especie de bosque en medio del mar
la figura abstracta en mi frente.
No hay palabra, ni praxis,
no hay contenidos.
Solamente una lágrima
cesando mi latir.

Una herida, una huella,
una cicatriz.
En ocasiones abro mis ojos
y puedo ver una luz divina,
aun cuando mi vista es corta
y no logro percibir el detalle de su movimiento,
no logro comprender el lenguaje,
ni expresarme.
Lloro amargamente,
debo des-aprehender.
Es terrible tal sentir,
indescriptible el dolor
e inhumano el sentimiento
de mirarse en el reflejo
de todo cuanto no se desea ser.
Es la desdicha,
el despropósito:
No saber
No latir
No pensar
No existir.
Esperar desnudo un vocablo celestial
y dormir encima de astillas.

Melvin Quintero

Entradas más populares de este blog

Vuelos

de horas minutos y segundos

Súplica