Declaración de valentía
Declaración de valentía
Durante el caminar errante
sentí la persecución
y aceleré el paso hasta correr
trataba de huir
de un ente desconocido
y clamaba
quién me persigue
quién procura mi alma
y aquella voz aterradora dijo:
el verso
me detuve al instante
y declaré en voz alta:
“Muérdanme versos,
muerdan mis orejas y mis manos.
Ya mis carnes no son carne
sino letras y savia.
Muérdanme como si fueran perros
o pirañas;
atáquenme,
como leones atacan al ciervo.
Muéstrenme su dentadura
y su ira.
Su garra hambrienta me ha alcanzado
y no me es posible seguir huyendo de ustedes.
Devórenme hasta el hálito
y podré dormir tranquilamente,
sin temor a sus ataques.”
Súbitamente, desapareció el sombrío sitio
y pude entonces descansar sobre luciérnagas.
Melvin Quintero