Maestro
EL Maestro
Cuando era niño
su larga barba blanca
me hacía recordar las madrigueras
de las arañas terrestres
por ello temía sus consejos.
Aunque lo veía a diario
solamente tuve una oportunidad de hablarle.
Aquel día hubo lluvia
y él me lo dijo:
“caminaba por el bosque”
-yo lo sabía-
acostumbraba a vigilarlo
por temor
Ese día comprendí su amabilidad.
Me había equivocado.
Él recibía clases en el bosque
allí habitaba su mentor
y diariamente le visitaba
por un consejo.
Dudé por momentos
pero me dejó pensativo.
Lo vi contando granos de arena
enumerando constelaciones.
preguntaba por Abraham
pero aquel día fue distinto
me hablo de Job,
de la espera,
la paz y la paciencia
la virtud.
Al tratar de llegar a su mentor perdió la ruta
la olvidó repentinamente
y se extravió en el bosque
en el inmenso bosque de Sauces
donde aún la más profunda sabiduría
puede ser incipiente
ante la majestuosidad de aquellos especímenes.
Melvin Quintero